martes, 26 de octubre de 2010

Siempre hay un plasta dando el coñazo.

A veces me gustaría estampar más de un escobazo contra alguno...ahora que alguna que otra tampoco se salvaría de un buen mamporrazo.

5 comentarios:

  1. Espero que no incluyas a los comentaristas del blog en esa enojosa categoría.
    Saludos.

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  2. Claro que no, hasta ahora no tengo motivos para ello anónimo 2, porque por lo visto también tengo un anónimo 1 que hace días no aparece. Me refiero al típico que está dándote la vara en el trabajo, la listilla de turno que va de simpática y es un cardo, el baboso que siempre te mira al escote y no se corta un pelo, el que te sonríe y te da puñaladas por la espalda...personajillos incómodos vamos.

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  3. Creo que el "anónimo" habitual debo ser yo, al menos soy quien está comentando últimamente. De todas formas eso que dices (lo de los listillos y demás) le ocurre más o menos a todo el mundo, es el precio que hay que pagar por tener un trabajo, convivir con especies de lo más variado. Como dice la tópica frase: "nadie es perfecto".
    Tómalo con calma.

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  4. No te equivocas, anónimo 2 eres tú, el que ya conozco jajaja, lo que no entiendo es porqué sigues de anónimo si ya sé quien eres...bueno cada uno sale del anonimato cuando quiere, no te presionaré. Respecto a tomarlo con calma, pues sí, tienes toda la razón del mundo pero que quieres que haga hay días y días...

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  5. ¿Timidez? ¿Pudor? ¿Quizá la sensación de libertad que otorga el anonimato, sin estar pendiente de si alguien llega hasta aquí rastreando tu identidad? ¿Quién sabe?

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