miércoles, 6 de abril de 2011

Un escote normal, normalito.


Reconozco que determinada indumentaria puede ser peligrosa, que puede llegar a llamar demasiado la atención y que en ocasiones no sólo la llevamos porque nos gusta, también para sentirnos un poco admiradas... vale, las tías somos así. Pero hay que reconocer también que algunas personas, con un escote normal, normal de normalito, pueden llegar a hacer una conversación un poco ridícula al estar más tiempo mirando el escote que la propia cara... pues bien, eso me ha pasado hoy y para colmo el chico lejos de disimular parecía crearse hasta una película, y me pregunto... ¿qué diablos les pasa a los tíos con los escotes normales, normalitos?... ¿será que la conversación mantenida era aburrida?... ¿será que no sabe lo que tienen las mujeres en la parte delantera?... ¿o será que el chico en cuestión tenía ganas de fiesta?... mmm... no sé, la verdad no le pregunté, tan sólo le dije; "Oye, llevo un escote normal, normalito, la conversación maaaal, todas tenemos en la parte delantera esto (ahí pasé mis manos por mis partes delanteras jajaja) y si tienes ganas de fiesta, el local está cerrado..."
¿Qué pasó? se fue corriendo... el niño creo que se asustó un poco, más que nada porque desde la mesa de sus padres, aquí añado que estaba en una terracita de un bar, la madre, me puso cara de asesina.

9 comentarios:

  1. Jajajaja que bueno. Cuando me enfrento a un escote generoso, me esmero especialmente en fijar mi vista en los ojos de mi interlocutora, para evitar malentendidos (aunque por el rabillo del ojo, de vez en cuando observe el panorama porque, ¿si no, para qué está?).
    Y si el escote no es generoso, también me esmero en centrar mi vista en los ojos, o el rostro, de mi interlocutora. Por encima de todo, me gustan las caras, lo demás también importa pero al final lo que cuenta es el conjunto.
    Bueno, no se si he quedado bien o la he fastidiado más. Espero tu tirón de orejas.
    Besos.

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  2. El rabillo del ojo ¿eh?...jajaja, bueno por lo menos eres más discreto, no te tiro de las orejas. Bueno sí, para la cama que es tarde.
    Besooo.

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  3. La discreción es un arte, pero a veces hay más arte en lo que tenemos enfrente y la discreción se nos olvida (con el tiempo se domina)

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  4. Te doy toda la razón, parece que nos hagan una radiografía. Igual da que el escote sea de mayor o menor volumen, para "ellos", es como un iman que los atrae de forma inmediata. Supone todo un misterio que les gustaría descubrir, pero, eso sí, la mayoria de veces se quedan con la incógnita, y es entonces cuando comienzan sus fabulaciones: ¿Cómo serán? ¿LLevará relleno?. Bueno , pues que se calienten la cabeza, nosotras siempre luciendo, que para eso la naturaleza nos ha regalado ésta fabulosa anatomía. Un beso.

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  5. Jjaja, vaya relato. Muy buena. Mira, yo te seré sincero... Es lo último que miro en una mujer..., pero lo último de lo último y a veces ni me fijo. Reconozco que me pierden unas piernas con tacones, y luego la mirada, la cara... Y ya paso a fijarme en el "interior", por ese órden. Si superan esas 3 etapas, es para mí la mujer perecta. Muchas se quedan en la fase 1, otras superan la 2. Y si han superado eso, y me gusta por dentro... Me muero de amor !!!!!!

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  6. Jajaja SqSmaravillosa así me gusta, a lucir. Un beso.

    rombo y las tres etapas...mmm interesante, entonces contigo se puede llevar escotazo tranquilamente :)

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  7. Siguiendo la línea de pensamiento de Mobtomas...

    La discreción es un arte... pero no todos pueden entenderlo...

    Me has hecho reir!!!!!!

    Beso

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  8. Te aseguro que lo puedes llevar tranquilamente... y yo te miraba a los ojos. Notarías mis ojos en tus piernas...(eso sí). Beso.

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